El dólar blue comenzó a mostrar los dientes, la intervención en los dólares financieros se siente en todas las ruedas, el gobierno interviene para que el dólar no se descontrole. Es pan para hoy y hambre para mañana.

Las reservas coquetean con el nivel de U$S 37.000 millones, el dólar soja 3 es un fiasco, hace un año atrás la soja valía $ 51.000, la inflación de los últimos 12 meses rondaría el 103,0% y en la actualidad la soja con dólar especial vale menos de $ 100.000 la tonelada, así no van a transmitir entusiasmo para que se dinamicen las ventas.

El problema no es de nadie en particular, la soja en el mundo está muy ofrecida. Entre Brasil y Paraguay incrementaron la cantidad de soja cosechada de 130 a 154 millones de toneladas en el caso de Brasil y de 4,2 a 10 millones de toneladas en el caso de Paraguay. La seca fue solo Argentina, al mundo le sobra soja, el consumo mundial está en 366 millones de toneladas, y el stock está en 100 millones de toneladas, la relación stock consumo está en el 27,4%, cuando para dar una señal alcista debería estar por debajo de 25,0%.

En este escenario el stock de reservas se ubica en los U$S 37.233 millones, con pasivos monetarios totales por $ 17,0 billones, el balance del Banco Central República Argentina es una lágrima.

Los problemas de gestión administrativa en el dólar soja tampoco ayudan, el productor desconfía de un gobierno que vive cometiendo errores.

El mundo financiero sigue firme en el caso de las acciones, y muchos inversores se refugian comprando obligaciones negociables. Los bonos soberanos siguen en precios atractivos, cotizan en torno del 25%, tienen el peso en contra de la intervención estatal, pero a futuro podrían ser un gran negocio. Cuanto peor está la economía real, más se entusiasman los inversores sobre un cambio de gobierno. 

A partir de hoy comienza la cuenta regresiva, estamos a 4 meses de las elecciones PASO, las que cambiarán el rumbo del mundo financiero. Comenzará la dolarización de carteras, y cada encuesta moverá el amperímetro del mercado.

Este viernes se conocerá el índice de inflación, el Banco Central no podrá seguir inactivo. Debería subir la tasa a niveles superiores al 80% anual, hoy una letra de tesorería le paga al inversor el 85,0% anual a 47 días, es hora de que se ajuste la tasa de política monetaria.

Inflación y devaluación reprimida

Los altos stocks de pasivos monetarios no hacen más que reflejar una inflación reprimida en el mercado, y esto impacta sobre una cotización del dólar mayorista que está atrasada contra la inflación.

En el mercado de futuro comienzan a descontar una suba del dólar mayorista muy importante para después de las elecciones. El dólar mayorista posición marzo 2024 se ubica en $514, descontando una tasa implícita del 145% anual. Los especuladores comienzan a presionar al Banco Central.

Otro tema importante, es la brecha entre los bonos que ajustan por inflación que vencen en agosto del año 2023 y el que vence en julio del año 2024. El primero rinde inflación más 2,5% anual, y el que vence en julio 2024 inflación más 13,4% anual, hay una brecha del 10,9% anual. El mercado comienza a sospechar una reestructuración de deuda.

Conclusiones

  • El mercado comercial muestra que los plazos de pago se están alargando, con un incremento muy importante de cheques rechazados, la cantidad de cheques rechazados aumentó un 260% y los montos escalaron el 600%, una catástrofe.
  • Cuando un comerciante posterga un pago una semana, le está quitando a otro rentabilidad, la inflación semanal tiene un piso del 1,5%. Ante la postergación de pagos lo que notamos es que se está cargando a precio estos costos, si a esto le sumamos la suba de precios por aumento de insumos y otros costos asociados, la inflación nos muestra una dinámica de aumentos de precios semanales que se hace insostenible.
  • La inflación a 12 meses según el Relevamiento de Expectativa de Mercado del Banco Central se ubicaría en el 120% anual, desde nuestro punto de vista hay que esperar una inflación por encima de dicho nivel ya que hay inflación reprimida en la emisión que hace el Banco central y que absorbe vía leliq.
  • El stock de pasivos monetarios asciende a $11,6 billones, de ese total un aumento de $5,1 billones corresponden a intereses. Si lo proyectamos a un año, estos pasivos sumaron más de $25 billones a marzo del año 2024. Si le sumamos una base monetaria de $10 billones tendremos pasivos monetarios por $35 billones. Imaginar la inflación que viene da miedo. 
  • Sin que el FMI se apiade de nosotros y nos envié un desembolso de U$S 10.000 millones y nos postergue el pago de deuda de U$S 4.000 millones, el escenario pos Paso con una derrota del oficialismo pondría al mercado financiero al borde de un ataque de nervios.
  • Estamos a 4 meses de las elecciones PASO, a ponerse el caso o mejor dicho a dolarizarse, que la represión sobre los pesos y los dólares financieros no puede ser eterna.