En Barrancas de Belgrano, todas las mañanas tienen ese "qué se yo, viste". Incluso cuando está nublado y llueve. Nuestro ilustre "hombre de la calle" sale en busca de unas medialunas calentitas para "mojar" en el café con leche, con barbijo reglamentario. Encuentra sus favoritas en una panadería premium donde, como corresponde a un buen caballero, aguarda su turno haciendo la fila bien pegados a la pared para no mojarse. Entre paraguas y paraguas, surge la charla con ese vecindario tan ávido de respuestas (y de los exquisitos panificados que se hacen desear del otro lado de la vitrina). Y Don Willy jamás rehusa una respuesta.

- Willy, qué cruzado  viene esto de la reforma judicial. Y ojo que para mí la Justicia es bien oscura eh, no los defiendo, pero bueno. Desconfío de Parrilli y de todos los K. ¿Cómo lo ve usted? ¿El proyecto pasa en Diputados?

Willy- Mirando la reforma judicial, el tema es en principio un despropósito total. Pensemos que se trata de una iniciativa muy difícil de financiar. En sueldo solamente 10 mil millones al año,se crean 1500 nuevos cargos. Por supuesto parece una agenda vinculada a las necesidades de la agencia política. Tanto a nivel provincial, no parece tener que ver con lo que representa las necesidades de la ciudadanía, en términos de una justicia que defienda más a las víctimas y menos a los delincuentes. En términos políticos, ha terminado de enrarecer el clima. Para la economía ha sido una mala noticia, porque representa profundizar también la grieta, y eso coloca al Presidente en las posiciones más confrontativas de la coalición. Es una agenda muy negativa en términos de las señales políticas. No me parece que esté tan lejos el oficialismo. Se han creado más de 1500 cargos, hay mucho para ofrecer a las dirigencias políticas provinciales, a los que están en el Gobierno y a los que están en la oposición en las provincias. Todo lo relacionado al tema Parrilli suena más a una trampa caza voto, porque se proponía un artículo controvertido y se lo quita como una forma de colocar el proyecto del lado del respeto de la libertad de prensa Aunque tal como quedó reformulada la cláusula Parrilli o se sabe si es peor el remedio o la enfermedad, porque se habla de grupos de presión en general. No creo que sea tan complejo para el oficialismo aprobar este proyecto. No creo que el tema quede congelado y sin tratar.

- Willy, ¿a los políticos les hace mal la cuarentena? La vi a Cristina chicaneando a Bullrich. Eso era previsible, pero lo ví a Bullrich también fuera de eje. ¿Cómo los ve usted que los conoce a todos?

W- La controversia o el espectáculo de la chicana en el Senado entre Cristina con algunos senadores como Bullrich son episodios menores, no me parecen relevantes respecto al análisis político. Sí creo que el espectáculo de la dirigencia política discutiendo una agenda que no tiene nada que ver con las urgencias que hoy tiene Argentina en términos sanitarios, económicos y sociales, da mucho fastidio y muestra como si hubiera una aristocracia en Argentina, una nueva clase social, que es la clase política, que tiene una agenda de sus propios problemas, de su propia fiesta, que está al margen del drama que vive la ciudadanía. Además pretendiendo que todo ese festival de despilfarro y gasto público lo siga pagando la gente con más impuestos, que es lo que se quiere llevar adelante. Así que no me llama la atención el derrumbe estrepitoso en la imagen tanto del Presidente, como de la vicepresidenta frente a esto que, más allá de la discusión legal y constitucional, aparece como un cachetazo ante las necesidades de la gente, que son más que evidentes.

- ¿Vio lo de Duhalde? ¿Raro, no? ¿Hay algo de eso o este hombre no está bien?

W- Lo de Duhalde lo que me resulta interesante es plantear que hay mucha gente en Argentina preocupada por el temor a un eventual estallido social. Hay que debatir si están dadas las condiciones para un estallido. Yo creo que eventualmente podrían estar, pero de ninguna manera el Gobierno desatiende a los sectores más golpeados. La contención que se da a través de los movimientos sociales, es un elemento a tomar en cuenta. Además, el Gobierno está en condiciones de evitar una hiperinflación, con lo cual no me parece que haya un peligro de estallido social en Argentina. Si puede haber o no un golpe, Argentina está más para la película "El golpe”, que para un golpe modelo setentista totalmente extemporáneo que suena un delirio. Que los militares ocupen la Casa de Gobierno me resulta delirante. Aunque se ha discutido si finalmente Duhalde, que protagonizó o fue parte de lo que muchos observaron en el episodio del final de De la Rúa, como un golpe institucional tras un acuerdo político entre el peronismo, UCR y sectores empresarios, en función de la crisis socio económica y del modelo de la convertibilidad. No fue un golpe de estado clásico, se respetó la Constitución y a partir de esos mecanismos se reemplazó al Presidente por un senador. Quienes son críticos de la posición de Alberto Fernández, tal vez el golpe institucional lo dio Cristina Kirchner, cuando le vetó el Gabinete y le impuso una predominancia tanto política como económica que parece más vinculada con el proyecto del Instituto Patria más que a lo que parecía el “albertismo”. Es interesante la discusión política, respecto a la situación emocional de Duhalde, no tengo nada para decir. Pero hoy Argentina está más cerca de la película “El Golpe”, la historia de dos personajes simpáticos que organizaban una estafa, más que de un golpe militar.

- Tengo una duda. ¿Se pudrió todo entre Larreta y Fernández? Porque tengo un amigo que dice que, en realidad, los dos empezaron a distanciarse por cuestiones electorales. Dicen que para no quedar en off side con sus electorados. ¿Es así?

W- Sin duda el quiebre de la relación política de moderación y acercamiento entre Larreta y Alberto Fernández es de las peores noticias en la práctica para las necesidades de la gente. Pero obedece a un clima político que se enrarece y se agrieta principalmente desde las marchas opositoras, como la del 17 de agosto. Evidentemente el clima de concordia entre Larreta y el Presidente generaba mucho ruido en el Instituto Patria y el Presidente se ha volcado hacia los sectores más radicalizados de su coalición y explica un renovado enfrentamiento con la ciudad de Buenos Aires. Hemos visto la discusión sobre la hidrovía, en la cual CABA no fue tenida en cuenta en el directorio de las provincias que van a entender en ese tema, a pesar de que la Ciudad tiene el Río de la Plata en su costa. Al mismo tiempo retomó el Presidente un mensaje duro contra los porteños, contra la gestión de Larreta, todo un mensaje que no tiene nada que ver con el Alberto Fernádenz porteño que todo el mundo conoce. Y además es bastante curioso porque buena parte de su gabinete está conformada por porteños, que es de donde él proviene. Insisto, aparece una presión que el Presidente observa desde los sectores más de izquierda de su coalición, que lo cuestionan por su acercamiento con Larreta. Es consecuencia de la grieta política y por supuesto que, en las encuestas, el que más ha salido fortalecido en estos meses del coronavirus ha sido claramente Rodríguez Larreta.

- Vamos a lo importante. Me preocupa la Economía. Esto parece que no arranca. Alberto Fernández dijo que arrancan las negociaciones con el Fondo. ¿Nos cambia algo a nosotros, los que pisamos todos los días la calle?

W- El escenario se debate entre varias incertidumbres. La primera es qué capacidad va a tener el Gobierno para controlar la tensión entre un déficit fiscal que puede ser de entre 11 y 12 puntos del PBI, que es una emisión monetaria impresionante, y qué capacidad va a tener el Gobierno de absorber esos pesos para evitar un estallido hiperinflacionario. Haber evitado el default, haber logrado un acuerdo con los bonistas super exitoso y al mismo tiempo haber anunciado que se anticipa la negociación con el FMI, le da una perspectiva de tratar de controlar la situación. Hay una estrategia para aumentar la cantidad de dólares en las reservas, para eventualmente mantener el esquema cambiario complicado. Vamos a ver si logra llegar a marzo del año que viene tratando de esperar los dólares de la cosecha y el rebote que pueda venir en el año electoral. La situación no es tan sencilla porque, al mismo tiempo, la radicalización política del Presidente, la mayor intervención estatal en la economía, el decretazo de las telecomunicaciones, la intervención de la hidrovía; a medida que el Presidente se acerca a lo que representa Cristina en materia económica, genera expectativas negativas. Aunque también hay que decir que hoy Alberto está a la izquierda de lo que había sido la gestión Cristina - Kicillof en cuanto a estatizaciones, control de cambio, control de precios. Está actuando con la doble convicción de los conversos, y allí todo eso genera más incertidumbre para la economía y aún con la negociación con el fondo y el canje de la deuda, la brecha cambiaria sigue siendo importante. Hay más pesos que dólares disponibles y hay un esquema cambiario que impide vender dólares. Hasta que eso no se resuelva va a ser muy difícil que la economía se reactive. Recordemos que la era Kirchner fue una era de reactivación hasta que llegó el cepo. Cuando llegó el cepo se terminó todo. Presidente que puso cepo, presidente que perdió las elecciones. El Presidente tiene acá un flor de problema, que no entiendo como no lo resuelve con una resolución de dos renglones del Banco Central estableciendo un dólar financiero libre, para el ahorro y el turismo, y terminando con esta situación ridícula. Si hubiera un mercado libre para vender dólares legalmente, habría colas en las casas de cambio para vender dólares y el Banco Central podría tomar parte de ese mercado. Pero por ahora, el dogma puede más.

- No lo jodo más Willy, que tengo que volver a prender el fuego. Esto del impuesto a la riqueza, ¿es para la tribuna o sirve? ¿Este Alberto es Robin Hood? ¿Lázaro Baez la paga o los bienes de la corrupción no se consideran personales? 

W- Es un proyecto de ley. Vamos a ver cómo se vota. Hay aspectos de las alícuotas que parecen un poco confiscatorias, cuando uno ve los niveles en función de una doble imposición, se castiga a los que cumplieron con el blanqueo, los castiga más que el resto, lo que es una verdadera injusticia. Es una injusticia porque ellos cumplieron con una multa y se los castiga con una sobretasa de 50% que parece muy discriminatorio. Creo que va a tener algún grado de discusión jurídica. Pero seguramente va a ser aprobado porque es una iniciativa política, no me parece que tenga alguna relevancia económica. Es un proyecto preparado para el lucimiento político de Máximo Kirchner frente a su propio electorado. Es una maniobra casi de distracción de un Gobierno que a la vez va a un acuerdo con el fondo y le paga a los bonistas. Podrá generar algún argentino rico más que pueda eventualmente poner su residencia fiscal en el extranjero, pero no mucho más. Sí me parece preocupante el paquete impositivo que se está discutiendo con un aumento violentísimo en la alícuota del impuesto a las ganancias, más impuesto a la herencia, más impuesto a la clase media, y un nuevo impuestazo si me parece muy negativo y para tenerlo muy presente.