La "perestroika" fue la reforma política y económica destinada a desarrollar una nueva estructura interna de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.) por Mijaíl Gorbachov, un mes después de que tomara el poder, en abril de 1985. El objetivo era reorganizar el sistema socialista para poder conservarlo, tal como lo hizo China, aunque con una cierta mayor apertura política. Como parte de la estrategia, a mediados de 1990, se lanzó un ambicioso programa económico para superar la crisis que contemplaba la paulatina transición hacia una economía de mercado, diseñado por el economista Grigori Yavlinski e implementado por el principal asesor de Gorbachov, Stanislav Shatalin. El plan contemplaba tres fases, que se desarrollarían a lo largo de 500 días.

El objetivo fue crear una economía de mercado competitiva, que incluía la privatización en masa de empresas públicas, la liberalización de los precios, la integración con el sistema económico mundial y muchas otras reformas entonces consideradas de carácter radical. El Sóviet Supremo de la Unión Soviética rechazó la adopción del programa, para posteriormente aceptar otro más moderado en sus reformas, que contenía muchas de las medidas del programa de los quinientos días, pero se diferenciaba fundamentalmente en que no contenía un calendario de aplicación. Al final, la falta de acuerdos provocó que el plan nunca se aplicara.

Sergio Massa no tiene tanto tiempo para revertir la situación económica que atraviesa la Argentina. En 400 días habrá elecciones primarias que definirán candidatos para enfrentarse en las generales de octubre de 2023 y, para entonces, el actual Súper Ministro de Economía podrá ser recordado como el "mártir" que se inmoló para sacar a la Argentina del pantano sin suerte; o estará encabezando la lista del Frente de Todos como candidato a presidente del oficialismo. "Es así, plata o mierda", le expresó a Data Clave un dirigente renovador de trato cotidiano con el tigrense.

Las cosas por su nombre

Muy conciente de los bueyes con los que ara, Massa se cuida mucho a la hora de utilizar las palabras con las que se refiere a las acciones por emprender. Jamás utiliza los términos "ajuste" o "recorte", por las connotaciones negativas que ambas tienen en la sociedad y hacia el interior del espacio peronista. "Se trata de un ordenamiento para estabilizar las variables económicas", afirma un colaborador con acceso directo al principal despacho del quinto piso del edificio de Hipólito Irigoyen.

Una de las premisas que todos tienen clara, es que bajo ningún punto de vista hay posibilidades de devaluar. En el palacio de Hacienda preparan el terreno por donde ya transitaron los antecesores de Massa -Martín Guzmán y Silvina Batakis- y se aprestan a instrumentar una drástica reducción del gasto en la administración pública central, aunque también el impacto del achicamiento afectará a los organismos descentralizados.

El miércoles pasado, en la primera reunión de gabinete de la que participó el Súper Ministro, hubo duras advertencias sobre las medidas para contener el gasto que se impondrán sobre todas las áreas del Estado. "Vamos a gastar lo que se recaude y ni un peso más, no hay margen para más deslices, si queremos cumplir con las metas, tenemos que frenar esta rueda", se lo escuchó decir durante el encuentro realizado en la Casa Rosada.

Pero además hubo un señalamiento muy puntual sobre los preocupantes niveles de subejecución que ostentan algunas carteras. "Tienen todavía fondos del ejercicio anterior sin ejecutar, si no los usan, no vengan a pedir más recursos porque no se los vamos a dar", remarcó el responsable del palacio de Hacienda, bajo la estricta supervisión del Secretario del área, Raúl Rigo, encargado de hacer los números finos. "Hay que empezar a elaborar el presupuesto 2023 y necesitamos que cada ministerio nos curse un informe con las estimaciones de gastos para el próximo año", aportó otra fuente en diálogo con Data Clave.

El principal desafío: bajar la inflación

El 7,4% de julio que dio a conocer el INDEC el jueves pasado, es la plataforma de despegue que tendrá en agosto un piso del 6%, según ya anticipan las principales consultora privadas. Solo durante la primera semana del octavo mes del año, el índice de alimentos y bebidas subió un 2,1%. En su última medición, dato a la segunda semana del mes, “el índice de alimentos y bebidas presentó una inflación mensual de 6,8% promedio en las últimas 4 semanas y 6,2% punta a punta en el mismo periodo”, según el informe de la consultora que dirige Orlando Ferreres.

Tras difundirse el dato del IPC de julio, quien llevó la voz cantante desde el oficialismo fue el secretario de Comercio Matías Tombolini, quien admitió que estos meses son “estacionalmente complicados” y resaltó que “se están reforzando los controles de precios”. En diálogo con Data Clave, el funcionario sostuvo que "tenemos una hoja de ruta clara y estamos trabajando, siendo conscientes del contexto global, para que no se siga acelerando la inflación y después empezar a tratar de que descienda; esto no se resuelve de forma mágica, sino trabajando y tomando medidas concretas".

La inflación de julio provocó que la acumulada llegue al 46,2% en los primeros siete meses del año alcanzando el 71% interanual, la variación más alta en los últimos 30 años, desde enero de 1992. Para septiembre se espera un mayor impacto la suba en las boletas de luz y gas, que podrían provocar un nuevo repunte. Como si faltara un escollo por sortear, la Secretaría de Energía postergó los anuncios sobre el nuevo esquema de subsidios al consumo de electricidad y gas natural, que incluye la segmentación con el tope de consumo por zona y sector, por lo cual tendrá una mayor incidencia en septiembre.

Este viernes, Tombolini junto a los empresarios del sector cárnico, acordaron renovar el programa Cortes Cuidados, que incluye una oferta de siete cortes de carnes, hasta el 7 de septiembre. La nueva lista se acordó con un aumento de apenas 1%, un ajuste llamativamente bajo ante la explosión inflacionaria de los últimos meses.

La idea es reforzar la política de Precios Cuidados para dar un marco de referencia a los consumidores. Los precios a los que se podrán acceder son: asado de tira $ 736; vacío $ 965; matambre $ 938; falda $ 483; tapa de asado $ 736; nalga $ 1.009; paleta $ 817. El consumidor podrá conseguir estos cortes en un conjunto de supermercados que adhieren en forma voluntaria al programa de lunes a viernes.

Auditar planes para optimizar recursos

Decidido a transparentar el manejo del principal programa de asistencia social del gobierno para promover el ingreso al mercado laboral, el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta, comenzó a recorrer el país para explicar el procedimiento de evaluación y auditoría del Potenciar Trabajo, que se llevará adelante junto a las universidades nacionales.

“Este nuevo paso que estamos dando es parte de un camino que iniciamos hace un año. Abrimos un mecanismo para que las personas puedan cambiar de Unidad de Gestión, financiamos proyectos productivos para acompañar el retorno al empleo genuino. Ahora vamos a sumar información para mejorar esta política pública”, explicó el titular de la cartera social ante intendentes el pasado viernes.

La auditoría, que iniciarán en la segunda quincena de agosto la UBA y la UTN, permitirá relevar información sobre las y los titulares del Potenciar Trabajo, para conocer su situación socio laboral y productiva; y certificar la realización de actividades bajo Programa en el marco del vínculo con las Unidades de Gestión gubernamentales y no gubernamentales. Además, permitirá diseñar estrategias que permitan fortalecer las distintas actividades: socio productivas, comunitarias, laborales, de terminalidad educativa y formación laboral que realizan los beneficiarios.

El 29 de diciembre del año pasado, se habilitó la posibilidad de quienes tienen Potenciar Trabajo puedan solicitar el cambio de Unidad de Gestión. A julio pasado se registraron más de 200 mil solicitudes de cambio.  El 14 de julio pasado, el ministro Zabaleta firmó con su par de Educación, Jaime Perczyk, un nuevo convenio de cooperación para realizar la auditoría del Programa, tras lo cual se presentó el procedimiento de relevamiento ante las autoridades educativas de cada provincia.

Alberto recupera terreno

Se vienen días agitados para Alberto Fernández, que deberá afrontar una nutrida agenda territorial a partir del lunes, con el objetivo de mantener protagonismo y centralidad política, mientras prepara sus próximos movimientos en la agenda internacional, que podría incluir su participación en la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, que se realizará a mediados de septiembre en la ciudad de Nueva York.

El presidente le cuenta a sus íntimos que resignó espacios ante sus socios con el único objetivo de fortalecer la unidad, pero que muy lejos está de encontrarse "fuera de la cancha", como pretenden posicionarlo desde la oposición e, incluso, desde algunos sectores del oficialismo. "Están locos los que quieren jubilarme, tengo cuerda para rato y estoy más activo que nunca", remarcó el mandatario durante una conversación en Olivos. "Echan a rodar versiones absurdas, afirman que me duermo en los actos, distorsionan y sacan de contexto mis discursos, ya no saben cómo atacarme, evidentemente se deben estar quedando sin argumentos para criticar constructivamente", completó.

Fernández inicia este lunes un período de mucha actividad con una agenda territorial similar a la que puso en marcha tras la derrota electoral del año pasado. "Habrá todos los días una actividad fuera de la Casa Rosada y a lo largo de todo el país, mostrando proximidad con la gente y anunciará inauguraciones de obras públicas, entregas de viviendas y reaperturas de empresas", confirmó a este portal un colaborador con acceso directo al principal despacho de la Casa Rosada.

Las presentaciones servirán también para remarcar la unidad del Frente de Todos y demostrar que todavía resta mucho tiempo como para revertir la situación adversa que atraviesa el oficialismo. "Alberto es el dirigente que más hizo para seguir estando juntos, aun cuando eso haya significado ceder poder y resignar capital político", cerró uno de sus más cercanos funcionarios. Tiene por delante 400 días para demostrar que no todo está perdido.