"El Croata" Ivo Esteban Rojnica vio su nombre en la prensa reiteradamente en los últimos diez días. Pero no es la primera vez que lo involucran en un caso judicial, y él lo sabía. Si este tiempo se lo mencionó por la corrida cambiaria, las cuevas y la fuga de divisas, en 2017 estuvo involucrado en la causa "Bobinas Blancas": 1800 kilos de cocaína que una banda narco de argentinos y mexicanos pretendía traficar desde Argentina hacia Barcelona. 

Rojnica habría sido parte del alambique financiero de la operación e investigado por la justicia. La detención de este martes tiene que ver con esa causa que se sumará a la iniciada por la Unidad de Información Financiera (UIF) relacionada con maniobras de lavados de activos.

Bobinas Blancas

En marzo de 2017 la oficina de la DEA (Drug Enforcement Administration) en Buenos Aires compartió con la Policía Federal (PFA) la información de una  “entrega vigilada” tal como se le llama al acto de monitorear a hurtadillas la ruta de un cargamento hacia su destino final: una organización financiada desde México pretendía utilizar el puerto de Campana para exportar cocaína a Barcelona, España. 

En el informe, la DEA aportó los nombres de la empresa exportadora, de la importadora y de tres despachantes aduaneros, teléfonos de contacto, patentes de los autos y hasta la dirección del depósito de Bahía Blanca donde preparaban los “ladrillos”.

El 17 de junio de 2017, al juez federal de Campana Adrián González Charvay y la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, en un galpón del Parque Industrial de Bahía Blanca, anunciaron el decomiso de dos toneladas de cocaína y el arresto de 13 personas (siete mexicanos y seis argentinos). Posando ante las cámaras se la veía con la prueba del delito: 1800 ladrillos de cocaína embalados en ocho cilindros de acero, lo que llevó a bautizar el operativo con el obvio nombre de "Bobinas Blancas"

No es un dato menor que el enlace entre dicho organismo y las autoridades argentinas fuera el agente polimorfo Marcelo D’Alessio, ahora  procesado por espionaje ilegal y extorsiones varias.

Bobinas Blancas

Los integrantes de la banda tenían roles precisos asignados por alguien a quien llamaban "El Licenciado". El hombre coordinaba las acciones de la célula que operaban en Mendoza y en Bahía Blanca, un puerto en el que -según se menta en el bajo fondo del narcotráfico- operaría el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los mexicanos Max Rodríguez Córdova y el luego asesinado Rodrigo Alexander Naged Ramírez eran los jefes en la Argentina; Gilberto Acevedo Villanueva y Jesús Madrigal Vargas se encargaban de preparar los paquetes de cocaína; los hermanos mendocinos Marcelo Rafael Cuello y Darío Maximiliano Cuello, consiguieron los autos y el galpón donde guardaron la mercadería en Luján de Cuyo, Mendoza y en Bahía Blanca; el argentino Amilcar Darío Martino era el dueño de "Can Trade Connections", la empresa a través de la que se importaron las láminas de acero para que los mexicanos ocultaran allí los "ladrillos".

La noche del 4 de junio de 2018 Rodrigo Alexander Naged Ramírez y su hijo John recibieron en el departamento del edificio de la Avenida Cabildo 2659 a su abogada Julieta Bonanno. Cuando abrieron la puerta, detrás de ella se escondía un sicario encapuchado que le descerrajó dos tiros a cada uno. A la mujer, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 8 porteño la condenó a cadena perpetua por "entregar" a su cliente y al hijo al misterioso sicario. El crimen fue posible porque el hombre, que había tenido un ACV, estaba en una suerte de libertad vigilada por su estado de salud, y aparentemente pretendía acogerse a los beneficios de los "arrepentidos".

La ruta del dinero

Uno de los que se sentó en el banquillo de los acusados, y luego condenado a cinco años de prisión por lavado de dinero fue Emmanuel García, quien evitó ser condenado también por narcotráfico como el resto de la banda, por lo que el fiscal del juicio, Gabriel González Da Silva, consideró que "tendría que haber ido caminando a Luján para agradecerle".

García, director de la empresa dedicada a las criptomonedas "Coinstructor" fue el que, según la AFIP, facilitó que el Cártel pusiera en circulación sus dólares.  Según el fiscal de juicio, las operaciones ilegales sumaron 468.400 dólares; según la AFIP, 818.400 dólares.

Como querellante, la AFIP se encargó de explicar cómo hizo García para poner en circulación los dólares para el cártel: el  "Licenciado" le enviaba los bitcoins y García le entregaba los dólares en efectivo a los mexicanos. A García no le importaba que las "monedas", como llamaba a los bitcoins, estuvieran "marcadas" "manchadas con sangre".

De ese expediente la Policía Federal extrajo 5066 hojas  que pertenecían a información del celular de García, y en las que constaban llamadas, mensajes, audios y fotos con diversos financistas de la city porteña.

Según reconstruyó  AFIP, García, una vez que recibía los "bloody bitcoins" del "Licenciado", los transfería a diferentes cueveros. Y entre ellos, apareció "El Croata" Rojnica, a quien por lo menos en una ocasión García le transfirió a uno de sus fondos de inversiones en el exterior, y éste le dio el correspondiente efectivo. La entrega la hizo en una financiera del microcentro porteño, posiblemente la allanada la semana pasada, para que finalmente García se lo entregue a los mexicanos de las bobinas.

Estos movimientos de dinero quedaban asentados en planillas excell, que fueron parte de la carga documental de la causa. Uno de esos documentos le envió García a Rojnica el 8 de mayo de 2017. Allí consta una transferencia de cien mil dólares, que retiró en mano para entregar a sus jefes. Todos muy prolijos, en el libro de contabilidad de los narcos se lee el asiento de la operación:  "‘Chuy’ entregó 100 mil verdes y los recibió bebe el 5 de mayo".

En el alegato de la causa "Bobinas Blancas", el abogado de la AFIP, apoyado en los mensajes entre García y "El Croata", planteó: "Rojnica también debería ser investigado porque este movimiento de dinero en la forma en el que lo mueve García sin ningún recibo y en la marginalidad total, creemos que debería ser investigado, no sé si Ivo, pero sí el dueño de la financiera, si es que no es él, lo ignoramos".

En esa línea, reiteró el pedido para que la AFIP, UIF y el Banco Central (BCRA) analizaran la información extraída del teléfono de García, el Trezor (billetera virtual de criptomonedas);  las operaciones realizadas en la financiera de la calle Maipú 311 que García usaba para montos menores, y otra de la calle Perón 346, para aquellos superiores a los cincuenta mil dólares.

Los jueces Pablo Díaz Lacava, Pablo Candisano Mera y Pablo Larriera, del Tribunal Oral Federal (TOF) de Bahía Blanca, sentenciaron en septiembre de 2021 a tres mexicanos y tres argentinos a penas de entre 15 años y 5 años de prisión por el contrabando de 1862 kilos de cocaína y a García por el lavado de 468.400 dólares. Los magistrados, además, ordenaron que García pagara una multa de 3,7 millones de dólares -ocho veces el monto de las operaciones-, pero que empezara a cumplir la pena una vez que la sentencia estuviera firme.

Del pedido para investigar a Rojnica y otros jugadores de la city, en cambio, el tribunal hizo saber a las partes que el expediente y la documentación se encontraban de quienes impulsaran una nuevas acciones penales.

Del celular de García había meses, años, de charla. En una de ellas García decía a Rojnica: "Yo solo pregunto afuera cuando vos no tenés. No me siento cómodo operando en el mercado financiero. Siempre soy fiel a mi grupo. Cuando trabajé en el Gobierno, me echaron por defender a un inocente acusado de corrupción. Si vos me decís que me cobras 3% y vale 3%, yo pago".

En otro audio aparece Federico Pulenta, quien también estos días estuvo en la mira por la corrida del dólar blue pero que ya entonces era parte de la trama de "Operación Blanca". Pulenta, perteneciente a una reconocida familia de empresarios de la vitivinicultura y responsable de la financiera Thesis Group, que triangulaba directamente con Rojnica,  socio de Vento Capital, y junto a sus hermanos de Artix S.A. y Las Sequías S.A. le advierte a Emmanuel García:  "Se cortó che, estoy manejando, pero nos juntemos mañana, pasado, vos avisá, pero, digo, tenés que venir vos a la oficina, o sea, nada, nosotros te podemos ayudar, pero, digamos, no es fácil tu tema, así que hay que dedicarle cabeza".

Pulenta

A los pocos días, en junio de 2017, la Federal le tiró abajo la puerta recién blindada a García. En su departamento, tenía 160 mil dólares en una caja fuerte.

Pasaron seis años y hoy por orden de otro juez federal, Federico Villena, de Lomas de Zamora, la Policía de la Ciudad arrestó a Rojnica y Pulenta. Tanto uno como otro tienen múltiples empresas -algunas fantasma- en diversos paraísos fiscales como las Islas Vírgenes, Panamá o Delaware; y también en Brasil, Paraguay, Uruguay, España e Inglaterra. En los registros de inscripción de cada una, tienen socios, la mayoría de ellos argentinos quienes, a su vez, se entrelazan para formar otras empresas financieras. Hoy, muchos de ellos no duermen tranquilos.

(con información aportada por el portal Encripdata)