El secretario de Seguridad de Pinamar, Lucas Ventoso, mostró su gran preocupación por el último choque que hubo entre un cuatriciclo y un UTV, que terminó con la muerte de dos personas. “Pinamar se va a transformar en la capital nacional de donación de órganos”, lanzó.

"El hecho, que desgraciadamente no podría decir 'de manera increíble, pasó a diez metros del mismo lugar donde se mató hace tres días una madre que iba con un cuatriciclo con tres personas a bordo, que eran dos hijos de 2 y 7 años y una amiga: todos sin casco", manifestó el funcionario del intendente Martín Yeza, en referencia al caso de Agustina Queirel, la joven madre, oriunda de Corrientes que murió al darse vuelta su cuatriciclo.

Pinamar, a tres días de inaugurar su temporada de verano, sufrió la muerte de dos personas a causa de distintos accidentes con cuatriciclos. El primero de los hechos ocurrió el miércoles pasado, cuando una mujer falleció al darse vuelta su vehículo.

En la tragedia de este sábado, estuvieron involucrados un cuatriciclo y un UTV. La víctima iba como acompañante. El conductor quedó internado, en grave estado y en principio se determinó que ninguno de los dos llevaba puesto el casco. La víctima fue identificada como Antonio Emilio Salinas, de 32 años, que viajaba como acompañante en el Yamaha 360 rojo que era conducido por Matías Ezequiel Catelotti, de 31 años, que está internado en terapia intensiva. Ambos llegaron procedente de Escobar.

Otra tragedia preocupante en Pinamar

Ventoso remarcó que estas tragedias se dieron "en lugar prohibido, violando la normativa, pasando los carteles que te aclaran que es prohibida esa zona, metiéndose detrás de las vallas en un lugar en el que está prohibido circular y circulando de manera absolutamente imprudente".

"A diez metros sucede una colisión entre un cuatriciclo y un UTV, todos violando las normas de tránsito, ninguno llevaba casco, todos circulaban por lugar prohibido y en las mismas condiciones que el hecho de hace tres días", continuó el funcionario.

Ventoso, muy enojado por la situación, lanzó: "Es una verdadera locura lo que está pasando respecto de la irresponsabilidad de la gente que utiliza esos vehículos de competición en lugares prohibidos, sin las medidas de seguridad y sin conocer ni los vehículos ni los médanos".

Y luego, añadió: "Estas personas que hacen estas actividades en lugares prohibidos con vehículos de carrera creen que están corriendo un Dakar. Corren un Dakar literalmente en ojotas y remera. Sin casco, sin botas, sin nada, en lugares donde no se puede. Todo por sentir adrenalina. Lo mismo pasaría si esta gente decide jugar a la ruleta rusa en familia para sentir adrenalina. Y se juntan todos los días a jugar con una bala en el tambor a ver quién se pega el tiro".

Y luego, en un tono muy preocupante, concluyó: "Digo esto porque, si sigue esta locura de irresponsabilidad, este verano Pinamar se va a transformar en la capital nacional de donación de órganos".