"Paramos porque no vamos a soltar las calles, porque nuestra fuerza es colectiva, porque gritamos ya basta a la violencia patriarcal, porque no vamos a pagar la crisis con nuestros cuerpos y nuestros territorios", con esa frase miles de mujeres salieron a la calle este 8 de marzo. Con más de 40 mil asistentes, el Congreso de la Nación fue el epicentro de una movilización que se replicó en todo el país.

Desde hace ya varias años que los colectivos de mujeres en Argentina dejaron en claro que este día no es de celebración, sino de concientización. Tal como declaró la antropóloga y activista feminista, Rita Segato, en diálogo con Radio con Vos, "en el campo discursivo nuestra victoria es enorme, pero no hemos tenido el mismo tipo de éxito en el campo de la violencia. No conseguimos parar la violencia ni que disminuyan los números".

(FOTO: Télam)
(FOTO: Télam)

Y los números que describen la gravedad de la violencia de género fue el principal motor de esta nueva movilización, que incluye también un nuevo paro nacional de mujeres. En lo que va del año, se cometieron un total de 50 femicidios y 1 transfemicidio en Argentina, según la ONG La Casa del Encuentro.

Se reclama, a su vez, que la Justicia responda a esta problemática. Según la titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) del Ministerio Publico Fiscal de la Nación, Mariela Labozzetta, "solo 1 de cada 2 femicidios es calificado como tal en las sentencias judiciales". De acuerdo al relevamiento presentado por Labozzetta, entre 2015 y 2019 se registraron 114 víctimas de homicidios dolosos con identidades femeninas, que tramitaron o tramitan en 109 expedientes judiciales dentro de los fueros Nacional en lo Criminal y Correccional y Nacional en lo Criminal y Correccional Federal. "Sobre este total de homicidios, un 59% fueron clasificados con los indicadores de la UFEM como femicidios/transfemicidios (67 casos)", afirmó la funcionaria.

(FOTO: Clarín) Verdurazo en el Congreso, como parte del reclamo de las trabajadoras.
(FOTO: Clarín) Verdurazo en el Congreso, como parte del reclamo de las trabajadoras.

“Seguimos sosteniendo el paro como herramienta feminista, como propulsor de aquello que venimos imaginando en la calle y en las asambleas, en los trabajos, en las casas y en las camas. En las escuelas, en los hospitales y barrios”, señala el documento del colectivo Ni una Menos.