A tres semanas de las elecciones generales, ya no hay casi margen de error para los candidatos a presidente. En la recta final de la campaña, este domingo será el primero de los dos debates públicos obligatorios. Para esta cita, los cinco que superaron las PASO se preparan con dedicación, para intentar convencer a los indecisos y por qué no, torcer alguna voluntad. 

En ese camino está Patricia Bullrich, que ganó una dura interna en Juntos por el Cambio en las PASO y ahora tiene la doble labor de contener los votos de su rival en las primarias, Horacio Rodríguez Larreta, pero además, sumar para, de mínima, entrar al ballotage. Y no pierde tiempo: del 13 de agosto hasta el 22 de octubre se propuso realizar 5 caravanas por todo el país para apostar al carisma que le alcanzó para superar al aparato de su rival y todavía debe enfrentar a uno más grande ahora.

El escenario para Bullrich no es sencillo: Sergio Massa (Unión por la Patria) y Javier Milei (La Libertad Avanza) decidieron polarizar entre ellos en un pacto implícito para correrla de la discusión y asegurarse ambos un lugar en una eventual segunda vuelta. En Juntos por el Cambio confían en meterse en esa puja pese a las encuestas que se difunden a diario, a las que califican de operaciones de uno y otro lado. 

Por este motivo, en el debate de este domingo, la exministra de Seguridad de Mauricio Macri buscará confrontar tanto con Massa como con Milei. “Somos el cambio posible”, es la frase de cabecera de Juntos por el Cambio y será el enfoque con el que intentará desencajar al libertario en la exposición de propuestas.

Para el ministro de Economía se reserva un desglose de la crisis actual, con la inflación desatada y de tres dígitos. “Dato mata relato”, repiten entre las filas de JxC y aplicará para el debate a la perfección. Bullrich buscará igualar a Massa con Cristina Kirchner, para llevarlo a su mensaje de “terminar con el kirchnerismo”. Además, denunciará un pacto entre Milei y el peronismo, propio de la “casta”.

Bullrich intentará mostrar unidad en JxC y volumen político para transmitir gobernabilidad y un "cambio posible".
Bullrich intentará mostrar unidad en JxC y volumen político para transmitir gobernabilidad y un "cambio posible".

La candidata de JxC se preparó mucho para este evento. Desde el viernes prácticamente suspendió su agenda y se dedicó a ensayar junto a su equipo de campaña. En los temas económicos su gran colaborador fue Carlos Melconian, que hace las veces de su vocero y comunicador en las últimas semanas. También fue importante el aporte del filósofo Santiago Kovadloff, para una mirada más humanista. Y tendrá a cargo el minuto final de cierre del debate (por sorteo) y buscará aprovecharlo.

También buscará replicar el mensaje de unidad y volumen político que intenta plasmar en la campaña. En la semana se mostró con los gobernadores actuales, electos y por elegir, en una muestra de fuerza territorial. De acceder a la segunda vuelta y eventualmente al gobierno, lo haría con más provincias de su color político que Mauricio Macri en 2015.

En efecto, fueron invitados los gobernadores electos como parte del equipo que acompañará a Bullrich. También le llegó la invitación a María Eugenia Vidal. Se espera la presencia del mendocino Alfredo Cornejo, el correntino Gustavo Valdés, el chaqueño Leandro Zdero, de la UCR y el chubutense Ignacio “Nacho” Torres, del PRO. El mensaje es el cambio, pero con gobernabilidad. Con firmeza, pero sin motosierra, con orden.

En el entorno de la candidata de Juntos por el Cambio sostienen que el escenario es de tercios todavía, pese a las encuestas cruzadas y el discurso que imponen tanto desde Unión por la Patria como en La Libertad Avanza. Aseguran que el gobierno está terminado y que en las urnas la gente volverá a darles la espalda y quedarán de nuevo en tercer lugar. La misión es contener primero, crecer luego, e ir a buscar a los que no votaron, que consideran más permeables a sus propuestas que a las del oficialismo.