La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme este martes la sentencia que confirmó la suspensión de la matrícula de la reconocida abogada Ana Rosenfeld por violar el secreto profesional al renunciar a la defensa del actor Juan Darthés en la causa iniciada por Calu Rivero.

"No dándose ninguno de los supuestos de suspensión del recurso previstos por el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, no corresponde admitir el pedido formulado por la recurrente. Que el recurso extraordinario, cuya denegación origina la presente queja, es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación)", se lee en el escueto fallo emitido por el Máximo Tribunal.

La causa se inició cuando un colega la denunció ante el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF) y el Tribunal de Disciplina de la entidad le aplicó la suspensión por un año por considerar que Rosenfeld incurrió en una violación a las disposiciones del artículo 21 del Código de Ética, que establece "el deber de los abogados de cuidar que la renuncia no sea perjudicial a los intereses de sus clientes" y prevé la obligación de observar con fidelidad el secreto profesional.

Posteriormente, la sanción fue confirmada por Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, cuya sentencia explicó que el conflicto no se originó por la renuncia al patrocinio del actor, "sino sobre su accionar posterior, es decir, las múltiples manifestaciones públicas que realizó en diversos programas televisivos y su contenido, que habrían importado una violación a los deberes éticos que le asisten a los letrados durante y con posterioridad a la relación con sus clientes".

Puntualmente, los jueces recordaron las declaraciones que hizo la abogada en el programa “Intratables” y el canal “TN”, donde aseguró que se sentía “defraudada” por su entonces cliente; que ya no le creía; que había sido “víctima de alguien que la usó y utilizó”; y le pedía perdón a la actriz “por haber desconfiado de su palabra”.

Por su parte, Rosenfeld sostuvo: "fui sancionada injustamente por un tribunal de disciplina que consideró que yo violé un secreto profesional, que no violé porque nunca conté para nada lo que el señor Darthés me dijo en ese momento".