La nueva “tierra prometida” de Sudamérica se clausura al público. Uruguay, que había sido uno de los países con menores limitaciones a la libre circulación de los ciudadanos y había fomentado la llegada de familias argentinas, blinda sus accesos desde el lunes y derriba la idea de residentes y turistas de cruzar el charco para pasar las fiestas.

El presidente Luis Lacalle Pou, reconocido por su manejo de la pandemia en el país, por no hacer cuarentena rígida y por no coartar libertades individuales, comunicó ayer tras un encuentro con el Consejo de Ministros que (al menos) desde el 21 de diciembre hasta el 10 de enero se cierran totalmente las fronteras para restringir el tránsito de ciudadanos por temor al crecimiento de casos. Pero las restricciones podrían prorrogarse.

Con ese objetivo, el Ejecutivo de ese país presenta este jueves un proyecto de ley que mañana a la mañana tendría tratamiento parlamentario exprés en Diputados y a la tarde en Senado. La medida regirá para todos los extranjeros y también para todos los uruguayos residentes o con propiedades en Uruguay, lo que significará una clausura absoluta.

Los únicos exceptuados ante la nueva legislación serán uruguayos o residentes que hayan comprado pasajes hasta el miércoles, día del anuncio. En tanto, todas las demás personas -con o sin su ticket- quedan alcanzadas por el nuevo reglamento: para los argentinos, solo quienes residan y tengan pasaje sacado con antelación al 16/12 podrán ingresar en el período mencionado.

Desde Uruguay informaron que el transporte de carga estará habilitado para cruzar las fronteras. Los puentes fronterizos San Martín y Fray Bentos solo avalarán el paso de camiones que transporten mercadería esencial. La medida surge a partir de un incremento de contagios de covid-19 y de una acumulación de personas en los accesos al país el último fin de semana, que despertó preocupación en las autoridades.

El gobierno uruguayo difundió los detalles del proyecto de ley, entre los que se destacan limitaciones al derecho de reunión, la suspensión de espectáculos públicos de toda índole, teletrabajo para empleados estatales y para mayores de 60 años. En la misma línea, se cancelan inauguraciones y exposiciones y se insta a los privados a seguir las medidas de la administración pública.

La decisión de Lacalle Pou prohíbe cualquier ingreso al país sea por tierra, por agua o por aire y cancela la posibilidad para muchos argentinos de terminar el 2020 o empezar el 2021 del otro lado del río.