La Coalición Cívica se muestra más activa que nunca en la interna de Juntos por el Cambio y su principal interlocutora, Elisa Carrió, mantiene intensas reuniones con los principales referentes del espacio para participar de la confección de un programa de Gobierno y, si hay lugar, para jugar en una PASO como candidata a presidenta.

Desde el entorno de ‘Lilita’ se envalentonan con el contexto político actual y sienten que es el momento para tener voz y voto en la mesa de decisiones de la coalición positora. Más allá de que muchos referentes forman parte de la mesa nacional de JxC, como el caso del diputado Maximiliano Ferraro, lo cierto es que sienten que todavía hay una herida que no sanó de lo que fue la experiencia 2015-2019.

Carrió, que fue una de las principales impulsoras de la candidatura del expresidente Mauricio Macri, se quejó en reiteradas oportunidades de la falta de participación que tuvo la Coalición Cívica en la toma de decisiones. Es más, ninguno de sus dirigentes formó parte del equipo de Gobierno pasado y se limitaron a aportar desde las esferas parlamentarias.

Los espectros del pasado obligan a Carrió a salir a jugar y mostrarse fresca dentro de un 2023 cargado de elecciones. Es en ese marco que la exdiputada despliega su agenda y deja trascender los encuentros que tiene con los principales referentes de Juntos por el Cambio. Con el que muestra un vínculo claro es con Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, titular del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical y uno de los que coquetea con competir con la presidencia.

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Tweet de Gerardo Morales

Primero fue de local y ahora de visitante. Carrió y Morales tuvieron un encuentro la semana pasada en Exaltación de la Cruz, la tierra de ‘Lilita’, donde se fotografiaron juntos en el extenso jardín que tiene el “faro moral” de la oposición. Según dejaron trascender, en esa reunión se empezó a confeccionar un borrador de un programa de Gobierno pensando en un hipotético triunfo en las próximas elecciones. Claro, el gobernador jujeño le mostró parte de la hoja de ruta que ya habló previamente en Mar del Plata con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el senador Martín Lousteau y el diputado nacional Diego Santilli.

La actualización de este buen vínculo entre Carrió y Morales fue en una nueva reunión que tuvieron los dirigentes en la Casa de Jujuy. Se juntaron el jueves por la mañana y participaron de la conversación los exdiputados nacionales Facundo Suárez Lastra y Marcelo Stubrin y el exvicecanciller Carlos Foradori y el exembajador Carlos Pérez Llana, por la UCR; y Ferraro, el ex diputado nacional Fernando Sánchez y el economista y exembajador Facundo Villa, en representación de la CC. 

El argumento de la reunión fue que se encontraron para hablar de política exterior, teniendo en cuenta que la agenda quedó marcada por la última cumbre de la Celac, que contó con la presencia del presidente Lula da Silva y donde se armó una gran polémica por el intento de asistencia de su par de Venezuela, Nicolás Maduro. “La Argentina debe tener una política exterior basada en el respeto irrestricto de la democracia y los derechos humanos”, dice la gacetilla que distribuyeron desde las filas de Carrió.

¿Le marca la cancha al PRO?

Hay un cierto malestar en la Coalición Cívica por lo que viene siendo la agenda del PRO en el comienzo de 2023. Si bien se vio a Patricia Bullrich participar junto al resto de los apoderados de los partidos en la última reunión de Juntos por el Cambio, entienden que están direccionando las actividades en la interna de su propio partido.

Si bien en el radicalismo es una premisa la interna partidaria y las disputas por los controles de los Comité y las figuras que encabecen, a Gerardo Morales se lo observa como el dirigente que sobrevuela la grieta y mantiene vínculos con todas las patas de la coalición. Incluso es elogiado por la propia Carrió y toda su tropa.

“El PRO está inmerso en su interna y es imposible hablar con alguien. Están en la fiesta del chamamé o vendiendo panchos en La Costa”, le dijo a Data Clave un dirigente que forma parte de los bautizados como ‘Lilitos'.

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Tweet de Elisa Lilita Carrió

Desde las filas de la Coalición Cívica remarcan que Carrió encontró en Morales una de las pocas voces que hoy trata de avanzar más allá de una elección. El temor de la exdiputada es, según su óptica, repetir los errores que cometió Juntos por el Cambio en 2015 -en ese entonces llamado Cambiemos- y el Frente de Todos en 2019: centrarse en ganar las elecciones sin antes hablar de un programa de Gobierno que consensuado por todas las bases de la coalición.

A pesar de que en la gestión de Macri hubo una defensa pública de la manera de conducir, por lo bajo tanto radicales como los del espacio de Carrió cuestionaron la forma de administrar el Estado. Sin embargo, bien reconocen en la Coalición Cívica que previo a la asunción de Macri hubo un ida y vuelta constante, pese a que las decisiones se cambiaron sobre la marcha.

Lo sorprendente de todo esto es que Carrió está haciendo lo inverso a lo que fue su estrategia en 2015. En ese entonces, el acercamiento con Macri fue para condicionar la posición del radicalismo y obligarlos a integrarse a la coalición; ahora, la líder de la Coalición Cívica se acerca a los radicales para intentar bajarle el perfil a los dirigentes del PRO.

La Coalición Cívica sabe que hoy corre muy por detrás del radicalismo y el PRO en Juntos por el Cambio, pero Carrió busca revitalizar su imagen y volver a mostrarse como esa hada madrina que alguna vez bendijo a Macri para ir por el Sillón de Rivadavia. Hoy su espacio está dispuesto a dar un paso más que el acuerdo parlamentario y los dirigentes piden pista para jugar a nivel nacional. ¿Tendrán lugar?