“Macri está feliz, es lo que quería, joderle la vida a JxC, joderle la vida a Patricia y terminar con Milei”, dijo un incendiario Gerardo Morales en la conferencia que realizó la Unión Cívica Radical para bloquear el intento de Mauricio Macri y Patricia Bullrich de acompañar a Javier Milei en el balotaje. Más tarde, el mandatario radical confirmó que hace “dos años” que no se hablan. 

La idea de una Macri jugando para el candidato de La Libertad Avanza no es nuevo. Lo expresó Elisa “Lilita” Carrió a principio de año y lo volvió a reiterar con el resultado de las elecciones generales ya sobre la mesa. “Macri siempre jugó con Milei”, dijo la líder de la Coalición Cívica, primer espacio de Juntos por el Cambio en expresar la libertad frente al balotaje.

X de Juan Manuel López

Casi a principios de 2022, la mesa nacional de Juntos por el Cambio tenía una de las reuniones más calientes de la coalición. Con Patricia Bullrich aún a cargo del PRO y con pretensiones de candidatura presidencial, la situación interna escalaba a su máxima tensión con el protagonismo del radicalismo, representado por Morales y al sector del ala dura del PRO, que lideran la propia “Pato” y Mauricio Macri.

El objetivo del ex presidente era hacer pata en la conducción y marcar la cancha en las discusiones que debía dar la alianza como oposición al gobierno del Frente de Todos. Esa búsqueda interna tenía como antagonista perfecto al gobernador de Jujuy y la presión del radicalismo de tener otro rol al que habían tenido durante el gobierno de Macri.

En esas épocas, estallaba el conflicto por los lugares en el Consejo de la Magistratura. El jujeño acusó a Macri de “operarlo” y ya tuvo que desmentir al editorialista de La Nación y una tapa de Clarín. Ambas publicaciones asociaban al líder radical con un perfil “acuerdista”, que si bien existe, desde el entorno del mandatario aseguran que no tiene nada que ver “con lo que se insinúa”. Desde el partido centenario son categóricos: “no hubo ningún acuerdo con Massa por la designación de Roxana Reyes en la Magistratura”.

La disputa data desde la discusión del Acuerdo con el FMI y la posición que logró el consenso mayoritario en la mesa de Juntos por el Cambio. Fuentes con acceso a la mesa de negociaciones del partido radical confirmaban entonces que Macri intentó en ese debate voltear toda posibilidad de acuerdo con el Gobierno nacional. “El ala dura que representa Macri tenía muy en claro que lo que quería era no votar y que todo saltara por el aire y aparecer como salvadores del caos”, dijo a este portal un enojado vocero del comité nacional.

En el PRO creyeron entonces que habia un acuerdo entre Massa y Morales para vaciar JxC, el radicalismo siempre lo desmintió. “Esto no es así desde ningún punto de vista”, aseguró un hombre que le sigue el día a día a Morales. “El ala dura quiere quebrar la coalición. El objetivo de Macri es retener el manejo de JxC para ser candidato él o para elegir el candidato que y direccionar según sus ideas”, aseguraban los correligionarios.

El cruce picante entre Morales y Macri

En ese marco, la tradicional y ahora devaluada Mesa Nacional de Juntos por el Cambio se reunió con sus principales líderes presentes. El clima estaba cruzado por la tensión de las publicaciones contra Morales y la tensión interna se sintió desde el primer momento. Cuando terminó la reunión los representantes de la UCR en la reunión “volaban” de la calentura. Aquellos que participaron del encuentro coincidieron que el cruce entre Morales y Macri existió y que el ex presidente intentó bajar el tono de la discusión cada vez que pudo. 

El gobernador de Jujuy y el ex mandatario nacional se sentaron cruzados. Cuentan los que estuvieron en el cónclave que se evitaron las miradas mutuamente. Pero en determinado momento, el radical tiró por elevación el tema de la supuesta “opereta” y le sostuvo la mirada.Lo vamos a hablar en privado”, fue la salida del mandatario provincial ante el intento del líder del PRO de esquivar el tema. Según fuentes a las que accedió Data Clave, Macri le echó la culpa al Gobierno por lo que publicó La Nación y Clarín. 

“A mi los medios me jugaron en contra cuando fui presidente miren si voy a poder incidir en la tapa de un diario”, habría dicho el ex presidente ante sus compañeros de coalición para exculparse de los cargos imputados por los radicales. La explicación no convenció en las filas del gobernador.

El radicalismo no olvida el rol que tuvo el partido para cuidar la dañada imagen de la gestión presidencial del PRO y la figura del ex presidente post 2019. Recuerdan que más de una vez tuvieron que escuchar los pedidos del partido amarillo para que la AGN pudiera bajar el tono a los informes contra la administración de Macri. Desde entonces, el radicalismo siente una relación no recíproca y un Macri que desde que dejó de ser el líder máximo de la coalición tuvo como objetivo romperla.