Los intendentes del Conurbano demostraron una vez más la importancia del trabajo en el territorio y aportaron un fuerte caudal de votos para elevar la media de los candidatos de Unión por la Patria y Juntos tanto en Nación como en Provincia. Basta con confirmar que los candidatos locales de Javier Milei no se impusieron en ninguno de los 135 distritos para dejar en claro el valor de los jefes comunales.

En otras palabras, de no haber sido por la performance de los jefes comunales, la derrota de UxP y Juntos en Nación hubiese sido aún más dura. Y ni hablar de lo sucedido en la Provincia, donde se invirtió el voto nacional y el peronismo, a través de Axel Kicillof, se posicionó como el frente más votado.

Se trató, sin dudas, de una jornada ciclotímica para la mayoría de los intendentes. Sucede que los resultados nacionales empañaron por completo la buena performance en distritos donde algunos incluso había perdido en los comicios de 2021 y ahora lograron ganar por el doble en la sumatoria de sus internas.

Claro, hay excepciones. Lo sucedido en San Isidro, con Gustavo Posse (su hija Macarena, perdió la interna), o en Merlo, con Gustavo Menéndez (ganó con el número histórico más bajo del peronismo) son muestras. Sin embargo, la gran mayoría de los alcaldes bonaerenses demostraron una vez más que sin Cristina Fernández de Kirchner ni Mauricio Macri en la boleta son los principales protagonistas de la contienda política a la hora de colocar el voto.

Juan José Mussi (Berazategui), Jorge Ferraresi (Avellaneda) Federico Achával (Pilar) y Leo Nardini (Malvinas Argentinas) fueron los grandes ganadores del peronismo al aportar poco menos o poco más, según el caso, del 50 por ciento de los votos de territorios populosos. Algo  similar ocurrió con Gastón Granados (Ezeiza), en su primera candidatura. 

Otros de los grandes aportes llegó gracias a la compulsa local que se dio en Moreno y en Hurlingham, donde Mariel Fernández y Damián Selci, quien le ganó la interna al jefe comunal, Juanchi Zabaleta, aportaron grandes números locales. Un poco más abajo, pero también con un aporte significativo quedó Fernando Espinoza, quien logró pasar su interna con un aporte de 45 por ciento de los votos del peronismo contra 23% de LLA y 22% de JxC.

Por su parte, Juntos hizo lo propio a través de Diego Valenzuela en Tres de Febrero , Jaime Méndez en San Miguel y Soledad Martínez en Vicente López. La elección de Diego Kravetz en Lanús fue bastante pobre teniendo en cuenta que Néstor Grindetti comandó la boleta provincial. Quedó debajo de la sumatoria de candidatos de Unión por la Patria. Los aportes de Julio Garro en La Plata y Guillermo Montenegro en Mar del Plata también fueron significativos.

Una vez más quedó demostrado el empuje sustancial de la boleta territorial para lograr un movimiento ascendente del voto. Un valor agregado que consolida cada vez más un rol muchas veces bastardeado pero tantas veces necesitado a la hora de los comicios.