En plena pandemia y con un escenario de fuertes caídas proyectadas en los principales indicadores económicos, el gobierno encara por estas horas un nuevo frente de discusión: gremios ferroviarios avanzan para exigir al Ejecutivo que se declare la emergencia para todo el sector y se destinen partidas presupuestarias orientadas a un plan integral de inversiones en infraestructura, vías, sistemas de frenado, mantenimiento y reparación de locomotoras y vagones. Denuncian que durante la gestión anterior no se hicieron los services ni la manutención correspondientes en las formaciones y advierten que “‘Dios no quiera’, se va a tener que lamentar alguna cosa”.

En el gobierno evalúan el planteo que los gremios ya anticiparon en declaraciones públicas y que presentarán formalmente en una mesa técnica de trabajo que estaría integrada por el Ministerio de Transporte de la Nación, la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), empresas ferroviarias del Estado y La Fraternidad y Unión Ferroviaria en representación de los sindicatos. Aunque desde los gremios afirman que habrá un encuentro entre el jueves y el viernes, las autoridades lo niegan y hacen alusión a que son días no laborables y que no está prevista ninguna reunión, al menos en la agenda oficial.

En Transporte creen que el planteo de una emergencia “no es descabellado” y evalúan el reclamo de los gremios como de otros actores del sector. Sostienen que se está trabajando en el tema, pero que a priori no habría una declaración en el corto plazo. Recientemente, el ministro Mario Meoni admitió frente a la comisión de transporte en Diputados una situación crítica en materia ferroviaria, “sobre todo en trenes de larga distancia” y puso el foco en una feroz desinversión en los últimos cuatro años. Asimismo, Meoni hizo énfasis en el pésimo estado de las vías de trenes de carga y habló de falta de mantenimiento y de compras de formaciones y repuestos que jamás fueron realizadas.

Fuentes ligadas al ministro hacen referencia a la adquisición de “200 coches desde China” prevista durante la gestión de Florencio Randazzo cuya licitación se discontinuó. “Hoy solamente hay 100 formaciones para todas las líneas, faltan trenes y hay que reemplazar formaciones”, confiesan. El diagnóstico está basado en informes internos elaborados por la CNRT con los que trabajan las autoridades por estas horas.

Según la Unión Ferroviaria, una declaración de emergencia implicaría unos 2000 millones de dólares en inversiones plenas con orden de prioridades a tres años. En Metrovías observan que el gobierno tiene focalizado el gasto público en atemperar los efectos de la pandemia y no ven viabilidad en la iniciativa: “Son 700 palos verdes por año, se necesitaría financiamiento externo”. Cuentan que el ferrocarril Urquiza, bajo concesión de la empresa, transporta pasajeros en trenes de más de 50 años de antigüedad y que “no hay un mango”. Sin embargo, y aunque aclaran que no tienen peso en la toma de decisiones, se esperanzan con la idea de una inversión estructural: “No creemos que sea muy factible la emergencia ferroviaria, pero si es así, bienvenida sea y ojalá incluyan al Urquiza”.

No todo el arco sindical acompaña el documento que presentarán La Fraternidad y la Unión Ferroviaria. “La emergencia es un chamullo, nunca fue buena”, dice un gremialista quien compara la situación con 2001, cuando el Estado debía responder con fondos públicos a los costos operativos del sistema. “Ahí empezaron los hechos de corrupción. Cualquier trabajo que hacían lo pasaban a cualquier precio y terminaba pagando el Estado”, dice. Cree que el verdadero objetivo es la compra de trenes de forma directa: “Con la declaración de emergencia lo pueden hacer, pero nos tiene sin cuidado”, concluye.

En declaraciones en off a Data Clave voceros de Trenes Argentinos, la empresa estatal que administra la red ferroviaria nacional, cuentan que el diagnóstico realizado sobre el estado de las vías y la falta de material rodante hace necesario recurrir a la emergencia. Que la cuestión está planteada entre las empresas ferroviarias, pero que ellos no tienen poder de determinación. En Trenes Argentinos Cargas admiten que el tema “es amplio” y que en las próximas horas habrá mayor información al respecto. 

“Estamos avanzados”, dice el Secretario General de Unión Ferroviaria Sergio Sasia consultado por la presentación formal al gobierno del documento en el que piden declarar en Emergencia Pública al sistema nacional de trenes basándose en la Ley 27.541 de Solidaridad Social y Reactivación Productiva. “En menos de 60 días sale la Emergencia”, afirma. En Transporte, por ahora, desmienten que pueda haber una definición en ese plazo.

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