Sin lugar a dudas, la inflación es uno de los grandes problemas endémicos del país y por tanto una de las principales preocupaciones de la población. Con la suba constante de precios no hay sueldo que alcance para llegar a fin de mes. Luego del casi 4% de inflación del mes de enero, se enciende el debate de cómo será el índice de precios en todo el año y sobre todo qué herramientas tiene el gobierno nacional para intentar contenerlo.

En este sentido, una de las opiniones más llamativas es la del dirigente liberal Carlos Maslatón, quien desde su cuenta de Twitter dejó varias definiciones interesantes. “Deben dejar de torturarse todos en Argentina con la inflación porque ésta recién empieza y no hay modo de evitarla. Los precios vienen de pisos históricos y volarán en nominales y en reales aunque no se emita más peso alguno. Es además señal de la fuerte recuperación económica”, disparó.

En la misma sintonía, Maslatón afirmó que “en 1991-1993 y en 2003-2007 se produjo el mismo tipo de 'inflación' que se ve ahora en Argentina en este 2022. Los precios estaban por el piso, el país crecía fuerte, y se actualizaban naturalmente a niveles más cercanos a internacionales. En 1991/3 y 2003/7 la emisión era CERO”.

Y arremetió: “mienten descaradamente aquellos ‘liberales’ que explican la subida de precios, luego de una gran deflación recesiva, sobre la base de la emisión de dinero del estado como causa del fenómeno. Esta clase de alzas de precios es bull market, crecimiento puro, es algo bueno y no malo”.

Por último, el referente liberal sentenció: “Van a quedar muy mal de la cabeza en un par de años izquierdistas, kirchneristas y 'liberales' que siguen hoy augurando la destrucción de la Argentina. El país vuela al alza y es imparable. No van a poder creer el crecimiento que se viene y no por mérito de Fernández y Guzmán”.

Tweet de Carlos Maslatón

Por supuesto, no todos comparten su visión. En efecto, el economista Jorge Ingaramo advirtió a Data Clave que “el Gobierno no tiene un plan antiinflacionario. Guzmán es el ministro de la deuda, pero después las reparticiones juegan solas, como si no hubiera un director técnico”. 

Y añadió: “Se prometió un plan plurianual, un acuerdo con el Fondo y el Presupuesto. El primero no apareció, lo del FMI está en veremos y la Ley de Leyes no se aprobó. La incertidumbre es absoluta. El piso inflacionario está en el 4% y la inflación núcleo está más o menos en ese nivel. Eso anualizado da un 60% de inflación”.

Asimismo, Ingaramo dio su receta para sortear la situación: “¿Cuáles son las condiciones para que haya una alternativa? Se debe acordar con el Fondo 2,5 de déficit operativo del tesoro financiado con un punto del PBI con base monetaria. ¿Es posible hacer eso? En el primer semestre seguro, porque es de bajo déficit operativo. El año pasado lo terminó con 1%. Anda todo muy bien hasta mayo, después cuando hay que pagar aguinaldos se complica la ecuación. Y en el segundo semestre hicieron una gigantesca emisión monetaria, pero como este año no hay inflación no veo por qué tendrían que hacerlo. De todos modos, tienen que ajustar las tarifas que están atrasadas, ajustar el precio del dólar que también está desfasado; subir la tasa de interés como pide el FMI; y tener una política cambiaria, que vaya a saber uno cuál es, porque con 7 dólares es muy difícil manejar una economía y las expectativas”

Y sentenció: “Si el gobierno emite solamente 1 punto del PBI de base monetaria para un déficit de 2,5 y cumple con eso, es la única chance que tiene de bajar la tasa de inflación. En el marco de un cambio en la confianza y que haya alguien que coordine mejor la economía. Tenemos atrasada la estructura de precios de gas, petróleo y energía, que está basada en un barril de crudo de 54 dólares cuando en el mundo vale 94. Desajustar es fácil, ajustar es muy difícil”.