El ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, rompió el silencio y confirmó hoy que su país apoya a Rusia por el conflicto territorial existente con los Estados Unidos por la ocupación en Ucrania.

El diplomático decidió hacer público el respaldo y aseguró que “las preocupaciones de seguridad de Rusia deben tenerse en cuenta y recibir una solución”, luego de incluso haber tenido un diálogo telefónico con Antony Blinken, el secretario de Estado norteamericano con el que también se reunió Santiago Cafiero en Washington.

“No se puede garantizar la seguridad regional a base de expandir un bloque militar. Deben dejar a un lado la mentalidad de Guerra Fría”, ha declarado el ministro chino a su homólogo estadounidense, según el comunicado oficial divulgado por Pekín.

Rusia lo que plantea en este conflicto es que la OTAN viene ampliando su poder territorial sobre el sector Este de Ucrania. Pese a que Moscú envió cartas pidiendo límites a esa expansión, tanto de Bruselas como de Norteamérica se niegan. Además, le reclaman a Vladimir Putin que deje de realizar una incursión militar en el territorio, ya que esto podría generar un conflicto bélico.

La llamada telefónica entre los responsables de las diplomacias más poderosas del mundo llega a una semana de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín el próximo viernes 4, del que incluso participará el propio Alberto Fernández, que tendrá una cumbre con Putin y con Xi Jinping.

La negativa de apoyo de China a Estados Unidos por este conflicto territorial es la "dulce venganza" del "boicot diplomático" que impulsó Biden junto con otros países para que no haya comitivas oficiales en los JJOO, en reclamo de la "violación a los derechos humanos" que dicen cometerse en el gigante asiático.

China exige a Estados Unidos, entre otras cosas, que deje de injerir en la celebración de los Juegos Olímpicos a punto de inaugurarse, según Wang. “Biden nos aseguró que EE.UU. no busca una nueva guerra fría, que no busca cambiar el sistema de China, que no busca formar alianzas para oponerse a China y que no apoya la ‘independencia’ de Taiwán. Un mensaje diferente y positivo respecto a la Administración anterior. Pero lo que el mundo ve ahora es que el tono no se ha correspondido con los hechos”, sostuvo.

En la conversación con Blinken, Wang instó a que “todas las partes se abstengan de aumentar las tensiones y hacer que la crisis vaya en aumento”. En el siglo XXI, sostuvo, “ya no hay lugar” para las “política de bloques” y “es necesario establecer un mecanismo de seguridad europeo equilibrado, eficaz y sostenible mediante el diálogo”.

El secretario de Estado, por su parte, subrayó a su interlocutor “los riesgos para la seguridad y para la economía globales que representaría una nueva agresión rusa contra Ucrania”.

En cuanto al lado argentino, como contó Data Clave, la intención es tomar una discreta "tercera posición" que tenga como misión estrechar buenas relaciones con los países, aunque sin entrar de lleno en los careos internacionales. En el caso de los Estados Unidos, están las negociaciones con el FMI, en Rusia, las vacunas e inversiones, mientras que China es uno de los principales socios comerciales.